
Por: Alfredo Uvalle
La trayectoria de Francisco Arellano Conde no comenzó en una oficina, sino en los caminos polvorientos de los ranchos, a lomo de burro y con la determinación de quien sabe que el trabajo es el único camino al progreso.
El origen: Ingenio y tenacidadSu infancia estuvo marcada por la necesidad, pero también por la abundancia de valores. «Había carencias, pero nunca faltó comida», recuerda. Desde muy niño, el emprendimiento le corría por las venas: ayudaba a su madre a vender el pan que ella horneaba. Con dos rutas trazadas, recorría los ranchos desde las 6 de la mañana hasta las 6 de la tarde, cargando dos colotes con cien piezas cada uno. A sus órdenes, el burro conocía el camino tan bien que llegaba a los puntos de venta en automático.
El bolero que soñaba en grande. Cuando llegó a Soto La Marina, su padre se oponía a que siguiera estudiando, pero Francisco tenía otros planes. «Tú déjame ahí, yo me las arreglo», le dijo. Y así fue. Se convirtió en bolero, y no en cualquiera: era «de los buenos». Su destreza era tal que incluso le ganaba los clientes a otros boleros del pueblo, y su fama creció tanto que lo buscaban para llevarlo a las bodas en los ranchos, siempre con su cajón de bolear a cuestas.
Su primer gran paso como comerciante ocurrió gracias a la confianza de un tendero local, quien al notar su honestidad y responsabilidad al pagar la mercancía fiada, le prestó un pequeño carretón. Con un costal de naranjas, uno de cacahuates, una caja de chicles y su cajón de bolear, Francisco recorría aquellas calles empedradas. El sonido del carretón —la «tracalada»— se convirtió en la música de su primer éxito comercial. Aquel hombre le profetizó: «Pancho, vas a ser un gran comerciante». Él, en ese momento, ni siquiera lo imaginaba.
Disciplina y visiónLa disciplina fue su brújula. En 1962 llegó a Victoria tras obtener una beca en la Escuela Técnica Industrial, una institución militarizada que forjó su carácter. Posteriormente, su curiosidad lo llevó al Tecnológico de Ciudad Madero para estudiar Explotación Petrolera. Durante cuatro años, vivió las entrañas del sistema: trabajó en barcazas, plataformas, cañones, pantanos y desiertos, enfrentando desde el calor extremo hasta los 10 grados bajo cero, siempre con la misma entereza.
Su encuentro con el exgobernador Enrique Cárdenas González fue el punto de inflexión que lo trajo a Victoria, donde finalmente consolidaría su visión empresarial y social.
Hoy, al mirar atrás, Francisco Arellano Conde no ve solo una empresa o cargos públicos; ve el camino de aquel niño que vendía pan, del joven bolero de Soto La Marina y del trabajador petrolero; un hombre que, a base de honestidad y trabajo duro, demostró que los sueños, cuando se acompañan de responsabilidad, siempre encuentran su destino.
Una vida dedicada al servicio, la empresa y el desarrollo de Tamaulipas
Empresario, líder social y protagonista de la vida pública en Victoria y la región, ha consolidado una trayectoria marcada por la responsabilidad social, desde septiembre de 1983, fundó “ARECON, S.A. de C.V.”, empresa dedicada a materiales hidráulicos y de construcción. Con 43 años de historia, la firma se ha distinguido por operar bajo un modelo de servicio socialmente responsable.
Liderazgo en Instituciones y Transformación ComunitariaSu labor ha impactado diversos sectores clave:
Cruz Roja Mexicana (Delegación Victoria): Como Presidente del Consejo Directivo (1996-2000), impulsó una transformación integral que incluyó la profesionalización con la creación de la Escuela de Técnicos en Urgencias Médicas (TUM), la expansión de servicios (consultorios de especialidad, farmacia y hospitalización) y la gestión de 10 ambulancias. Su visión trascendió fronteras al visitar la sede mundial de la Cruz Roja en Ginebra, Suiza.
Club Rotario Tamaholipa: Durante sus gestiones como presidente (1994-1995 y 2011-2012), lideró proyectos de alto impacto: desde campañas de reforestación y colectas escolares, hasta la gestión de 17.5 millones de pesos para la creación del Centro Estatal de Capacitación y Certificación para Socorristas, consolidando el lema rotario: «Dar de sí, antes de pensar en sí».
Gestión Pública y Democracia: Fue parte fundamental del primer Consejo Estatal Electoral de Tamaulipas (hoy IETAM, 1995-2000), donde promovió principios de imparcialidad, legalidad y concertación.
Educación y Patrimonio: Ha sido un incansable gestor para la dignificación de espacios educativos, destacando su labor en el Colegio José de Escandón La Salle y el Jardín de Niños Decroly. Asimismo, fue pieza clave en el rescate y restauración del histórico edificio que hoy alberga el Museo Regional de Historia de Tamaulipas.
Visión Ciudadana ActualEn agosto de 2023, reafirmó su compromiso con la sociedad civil al asumir como Presidente Fundador (2023-2025) del Consejo de Instituciones Ciudadanos de Victoria, A.C. (CIYCVIC), plataforma desde la cual continúa impulsando el desarrollo y la participación ciudadana en la región.
Disposición al servicio y enfoque en la crisis hídricaEn un encuentro con representantes de los medios de comunicación en Ciudad Victoria, el empresario y líder social, compartió su visión sobre el panorama actual y su disposición a participar en la vida política local.
Al ser cuestionado sobre posibles aspiraciones para las próximas elecciones, Arellano Conde se mostró abierto y pragmático. Con la sencillez que lo caracteriza, señaló: «Si alguien me invita, una regiduría sería una excelente plataforma».
El agua: Su principal prioridadPara el empresario, el interés por ocupar un cargo público no nace de una ambición partidista, sino de una vocación técnica y social enfocada en uno de los temas más críticos para la capital tamaulipeca: el agua.
«A mí me gusta mucho el tema del agua. Siempre estoy involucrado, analizando y haciendo críticas constructivas porque conozco el sistema hídrico de Victoria, mi único objetivo es contar con un espacio en la mesa de discusión donde pueda aportar soluciones reales a la problemática del suministro y gestión del vital líquido”, puntualizó.
Cualquier trinchera es válida para servirRespecto a una posible afiliación política, Arellano Conde fue enfático en que su prioridad es el servicio a la comunidad por encima de las siglas. Al ser consultado sobre por qué partido le gustaría contender, respondió: «Para servir, creo que puede ser cualquier partido. No tengo el interés de decir ‘aquí estoy por un color’; mi interés es estar donde se toman las decisiones para ayudar a la gente».
Actualmente, el empresario se mantiene como una figura ciudadana independiente, sin militancia partidista, lo que le permite mantener una postura crítica y propositiva enfocada exclusivamente en el bienestar de los victorenses.
